El tiempo no es una entidad. Es una suma de fragmentos.
Cada reloj: cientos de piezas ensambladas. Cada mercado: decenas de encuentros. Cada relación comercial: una pieza del puzle que da sentido al movimiento.
Lo que falta no es talento
A la relojería suiza independiente no le falta. Le faltan eslabones, conexiones, un interlocutor que hable con fluidez su idioma y el de la distribución europea.
Un nombre elegido en consecuencia
Time, el tiempo, esencia de la relojería. Y meros (μέρος), la parte, en griego antiguo. No es un símbolo: es una promesa.
No hacemos intermediación
Cada meros que activamos, cada contacto, cada negociación, cada estrategia puesta en marcha, contribuye a ensamblar su crecimiento. Nosotros estructuramos.
Suiza fabrica los relojes más bellos del mundo
Pero hay que hacer que se vean. Esa es la razón de ser de Timeros, y la única medida que cuenta: sus piezas, en los escaparates que les corresponden.
Del banco de trabajo al mundo entero
Primero Europa, después el mundo. Nuestros mercados prioritarios son aquellos donde se concentran los minoristas independientes capaces de defender en su escaparate una marca que sus clientes aún no conocen.
- Suiza
- Francia
- Reino Unido
- Alemania
- Italia
- España
- Portugal
- Benelux
- Estados Unidos
No aspiramos a estar en todas partes.
Sino a ser sólidos allí donde nos comprometemos. Es como un reloj: cada meros cumple su función, y juntos crean el movimiento.
